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Taller 02

Mi nombre no es mamá

Recuperar la identidad más allá del rol de cuidadora

Círculo de palabra
Explorar

¿Qué exploramos aquí?

Ser madre o cuidadora es una parte de quien se es, no todo. Sin embargo, en contextos de precariedad y alta exigencia, el rol termina borrando a la persona: el nombre propio deja de usarse y los gustos, los sueños y las historias personales quedan suspendidos mientras la vida gira alrededor de las necesidades de otros.

Este taller parte de una pregunta sencilla y poco usual: ¿quién eres tú cuando no estás cuidando a nadie? No para separar ese espacio del cuidado, sino para recordar que existe. Escuchar a otras mujeres nombrarse devuelve el permiso de hacer lo mismo, como acto colectivo de restitución de identidad.

Inicio Llegar con nombre propio
Desarrollo ¿Quién soy yo cuando no estoy cuidando?
Cierre Una palabra propia en una tira de papel
Momento especial Una cadena de palabras propias que queda en el comedor

Objetivos de la actividad

1

Objetivo general. Acompañar a las participantes en el reconocimiento de su identidad más allá del rol de cuidadoras, como punto de partida para fortalecer la autoestima y la autopercepción positiva.

2

Identificar cualidades, gustos e historias personales que existen por fuera del rol de madre o cuidadora.

3

Reconocer cómo la identidad reducida al cuidado afecta el bienestar propio y el vínculo con los hijos e hijas.

4

Generar un primer gesto de autoafirmación a través de la palabra y la expresión creativa.

Ficha técnica

Duración 90 minutos
Población Mujeres cuidadoras: madres, abuelas y agentes comunitarias
Escenario Comedor comunitario Samaritanos del Padre Pío
Estrategia pedagógica Narrativa autobiográfica en círculo de palabra

Momentos de la sesión

Inicio · 20 minutos
Llegar con nombre propio

Se abre el espacio con una pregunta que parece simple: cada participante dice su nombre —no “mamá de”, no “abuela de”— y comparte una sola cosa que le gustaba hacer antes de tener hijos, o algo que le gusta hacer ahora cuando tiene un momento para sí misma.

No hay respuesta correcta. El facilitador o la facilitadora modela primero, normalizando respuestas inesperadas o de “no sé”, porque el no saber también dice algo. Este momento de apertura no es un rompehielos decorativo: es la primera acción del taller, recuperar el nombre y recuperar algo propio que no depende del rol.

Desarrollo · 50 minutos
¿Quién soy yo cuando no estoy cuidando?

Se trabaja en dos momentos encadenados. Primero, cada participante recibe una hoja y materiales para escribir o dibujar, según prefiera, tres cosas: cómo se describe a sí misma sin mencionar a sus hijos ni su rol de madre, qué disfrutó en algún momento de su vida que ya no hace, y qué palabra o imagen la representa a ella, solo a ella. No se corrige ni se orienta el contenido; se acompaña el proceso con música suave y presencia cercana.

Después, en círculo, quien quiera comparte lo que escribió o dibujó. La facilitadora recoge los hilos comunes sin homogeneizar: hay mujeres que recuerdan bailar, otras que recuerdan estudiar, otras que no encuentran nada, y eso también se nombra con cuidado. El grupo escucha sin interrumpir.

Al final se reflexiona juntas sobre una idea central: cuando una mujer se reconoce, cuando sabe quién es más allá del cuidado, eso no la aleja de sus hijos; la acerca desde un lugar más real.

Cierre · 20 minutos
Cierre

Cada participante escoge una palabra que la represente —la que escribió antes o una nueva que surgió en el círculo— y la escribe en una tira de papel de color. Las tiras se recogen y se cuelgan juntas formando una cadena visible. No se lleva a casa todavía: se deja en el espacio del comedor como registro colectivo de que estuvieron aquí, con nombre propio.

Antes de cerrar, la facilitadora hace el enlace con el siguiente taller: hoy nombramos quiénes somos; la próxima vez vamos a hablar de cómo cuidarnos a nosotras mismas, no como obligación sino como derecho.

Prácticas para llevar

1

El nombre como ancla. Usar el propio nombre, no el apodo ni “mamá”, activa algo que el rol cotidiano suele silenciar: la sensación de existir como persona y no solo como función. Se invita a practicarlo fuera del taller: presentarse por su nombre, usarlo al hablar de sí misma y notar qué pasa.

2

El inventario de lo propio. Hacer una lista, mental o en papel, de cosas que le pertenecen a una más allá del cuidado: un sabor favorito, una canción, un recuerdo que es solo de ella. No tiene que ser grande ni coherente; lo importante es que sea honesto.

3

La pausa de identidad. En algún momento del día, antes de dormir o mientras espera el bus, hacerse una pregunta breve: ¿hoy hice algo que fue para mí? No como exigencia sino como observación. Con el tiempo, esa pregunta abre pequeños espacios que antes no existían: no aparece tiempo nuevo, cambia lo que se nota.

4

Decir “yo” sin pedir permiso. Muchas mujeres en contextos de alta exigencia aprenden a hablar siempre en función de otros: “mis hijos necesitan”, “en mi casa pasa”. Durante el taller, cada vez que alguien va a hablar de sí misma, se le invita a empezar con “yo”: “yo siento”, “yo quiero”, “yo recuerdo”. Es un gesto pequeño con un efecto de reposicionamiento real.

Materiales necesarios

20'
Inicio Sillas o cojines
50'
Desarrollo Hojas blancas o de colores (una por participante) · Lápices, colores, marcadores · Revistas viejas para recortar (opcional) · Tijeras y pegante · Música instrumental de fondo
20'
Cierre Tiras de papel de colores (una por participante) · Marcadores permanentes · Hilo, cuerda o lana para colgar las tiras · Cinta adhesiva o gancho para fijar la cadena en la pared
Referencias del taller
  • Barry, R. A., Longstreth, M., y Bader, L. R. (2021). Evaluando la autodeterminación en el cuidado informal: motivación autónoma, carga y síntomas depresivos. Psychology and Aging, 36(7), 855-869.
  • Deci, E. L., y Ryan, R. M. (2000). La motivación intrínseca y la autodeterminación del comportamiento humano. Psychological Inquiry, 11(4), 227-268.
  • Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores.
  • Walsh, C. (2013). Pedagogías decoloniales: Prácticas insurgentes de resistir, (re)existir y (re)vivir. Tomo I. Ediciones Abya-Yala.