Favorecemos experiencias de exploración táctil en bebés de 0 a 3 años, acompañadas de manera sensible por sus cuidadoras, para fortalecer el vínculo afectivo y las prácticas cotidianas de cuidado.
Comprendemos el cuidado como una práctica relacional y comunitaria donde se reconoce la voz corporal de cada bebé, respetando sus ritmos y decisiones en entornos protectores.
Propiciar la exploración libre de materiales seguros con cualidades táctiles diversas, tales como suavidad, dureza, forma, peso, tamaño, relieve y movimiento.
Favorecer la construcción de significados a partir de la acción: tocar, agarrar, soltar, golpear, rodar, apilar, meter, sacar, transportar y volver a intentar.
Promover interacciones de cuidado responsivo en las que las cuidadoras observen, interpreten y respondan a gestos, miradas, movimientos, vocalizaciones, intereses y rechazos de los bebés.
Fortalecer prácticas de cuidado colectivo basadas en el respeto por los ritmos, la disponibilidad afectiva, el reconocimiento mutuo y el uso compartido de los materiales.